el potencial cuántico domina; los fundamentos débiles lo convierten en especulación.
D-Wave es esencialmente una operación especulativa de apuesta pura en computación cuántica, donde la poca solidez financiera actual no respalda el precio de hoy.
El análisis sostiene que D-Wave se comporta más como una apuesta sobre la narrativa tecnológica que sobre ganancias estables y establecidas. Cuando el mercado descuenta el futuro de forma demasiado agresiva, el riesgo de caída puede superar incluso el progreso tecnológico real.